Por qué la cicatriz suele ser larga
Cuando una escoliosis del adolescente necesita cirugía, la corrección se hace por detrás, con tornillos pediculares colocados vértebra a vértebra a lo largo de la curva para corregirla en sus tres planos. La incisión abarca ese tramo, pero no dibuja la curva: es una línea recta por el centro de la espalda, desde la vértebra más alta hasta la más baja que hay que instrumentar.
Por eso su longitud no es una elección estética del cirujano, sino la consecuencia de la extensión de la curva que hay que corregir. Que sea recta tiene una ventaja: queda centrada en la espalda y sigue el eje del cuerpo aunque la columna de debajo esté curvada, y así luce mejor que si siguiera la forma de la escoliosis.
Cuando no es una sola cicatriz larga
Hay situaciones en las que el acceso es distinto. En el adolescente, el sistema ApiFix MID-C se fija en unos pocos puntos del lado cóncavo de la curva a través de pequeñas incisiones; pero sus indicaciones son muy limitadas —una sola curva, flexible y de magnitud moderada— y la mayoría de las escoliosis no cumplen ese perfil.
En la escoliosis degenerativa del adulto priorizo estrategias poco agresivas: vías laterales y oblicuas que dejan una incisión en el costado, y fijación percutánea, que deja varias incisiones pequeñas en la espalda en lugar de una larga. A veces la corrección se reparte en más de una intervención.
En todos los casos, la forma de la cicatriz es una consecuencia de la técnica, no un motivo para elegirla: se decide por lo que mejor corrige tu curva con la mínima agresión necesaria.
Los primeros días: cuidar la herida
Al alta te explicamos cómo cuidar la herida en tu caso: cuándo y cómo ducharte, si lleva puntos o grapas que haya que retirar o una sutura interna que no se quita, y cuándo es la revisión. Esas instrucciones mandan sobre cualquier consejo general, incluido este.
Con frecuencia cierro la piel con una sutura intradérmica, por dentro, para que no queden marcas de puntos ni de grapas, solo la línea de la incisión. No siempre es la mejor opción: si la piel queda con tensión, esa sutura puede ceder y la herida abrirse con más facilidad, y entonces son más seguros los puntos o las grapas.
Mientras no esté cerrada del todo, mantenla limpia y seca, no le apliques cremas ni remedios caseros que no te hayamos indicado y no arranques las costras. La ducha depende de cómo se haya cerrado: con grapas puedes ducharte mientras sigan puestas, siempre que después seques la herida por completo, a toques y sin frotar, y apliques un desinfectante como povidona yodada o clorhexidina; con sutura intradérmica es mejor no ducharse hasta pasadas dos semanas. Bañera, piscina y mar, en ningún caso antes de un mes, y solo si no queda ninguna zona de la herida aún tierna.
Cómo cambia con los meses
Una cicatriz no termina de hacerse cuando se cierra la piel. Durante los primeros meses es normal que esté rosada o enrojecida, algo engrosada y que pique; después, poco a poco, se aplana y se aclara. Ese proceso de maduración dura en torno a un año, y a veces más, así que no la juzgues por cómo está a las pocas semanas.
A veces la sutura deja la piel fijada a los planos de debajo y, al ponerte de pie, aparecen irregularidades o pequeños abultamientos a lo largo de la cicatriz; es más frecuente tras una artrodesis (fusión). No se veían en el quirófano porque allí estás tumbado: es el cambio de postura lo que los hace aparecer. Pueden ser llamativos, pero no tienen importancia y se resuelven solos en unos tres meses.
En la espalda la piel se estira con cada flexión del tronco, y en un adolescente que todavía está creciendo la cicatriz puede ensancharse algo con el tiempo. Es la forma en que se comporta la piel en esa zona, no un fallo de la cirugía.
Lo que ayuda a que quede mejor
Una vez cerrada la herida, hay cosas que sí están en tu mano:
- Protegerla del sol mientras siga rosada, con ropa encima o con protector solar de factor alto. El sol sobre una cicatriz que aún está madurando puede oscurecerla de forma duradera.
- Masajes suaves con una crema hidratante, a lo largo de la cicatriz y en pequeños círculos, para que la piel no se quede adherida a los planos de debajo.
- Láminas o geles de silicona, si te los recomendamos: son una medida sencilla y muy utilizada para evitar que la cicatriz se engrose.
- No fumar. El tabaco empeora la cicatrización de la piel y, si la cirugía incluía una fusión, también la consolidación del hueso.
- Si eres diabético, mantener el azúcar bien controlado, que también influye en cómo cicatriza la herida.
Cuándo hay que consultar sin esperar a la revisión
Llama a la consulta o acude a urgencias si notas cualquiera de estas cosas:
- Enrojecimiento que se extiende alrededor de la herida, o calor en la zona.
- Dolor en la herida que aumenta con los días en lugar de ir a menos.
- Supuración, mal olor o fiebre.
- Bordes de la herida que se separan.
- Salida de líquido claro que no cesa: en una cirugía de columna puede ser líquido cefalorraquídeo y hay que valorarlo pronto, especialmente si se asocia a dolor de cabeza.
- Dolor, hormigueo o pérdida de fuerza en las piernas (o en los brazos, si la cirugía fue cervical) que no tenías al salir del hospital.