Corrección tridimensional de la curva con tornillos pediculares y monitorización neurológica.
La mayoría de las escoliosis del adolescente se tratan sin cirugía, con ejercicio y corsé. Cuando la curva es grave o progresa, la instrumentación posterior con tornillos pediculares permite corregir los tres planos de la deformidad vértebra a vértebra.
Toda la intervención se realiza con monitorización neurofisiológica continua de la médula espinal.
Indicaciones habituales
- Curvas de alto grado o en progresión
- Deformidad torácica o de tronco relevante