Implantes entre las apófisis espinosas con dos indicaciones concretas, y de los más mal utilizados en la cirugía de columna.
Se han colocado de forma generalizada fuera de sus indicaciones, como si un implante entre las apófisis bastara para resolver cualquier estenosis o inestabilidad. Mal indicados fracasan, y ese uso indiscriminado es lo que ha dado mala fama a toda la familia.
Sus indicaciones correctas son solo dos. La primera, la fusión facetaria: dispositivos rígidos tipo clamp que pueden hacer el trabajo de los tornillos pediculares, pero solo en inestabilidades moderadas y nunca en las graves ni con osteoporosis avanzada, donde el anclaje que hace falta es el del tornillo. Y exigen injerto óseo, porque sin él no hay fusión.
La segunda, la estabilización dinámica no pedicular: dispositivos elásticos cerclados con bandas de tensión, como DIAM o IntraSPINE. Son útiles solo en inestabilidades menores y en ningún caso pueden sustituir a los tornillos.
Bien indicados, sirven; mal indicados, fracasan.
Indicaciones habituales
- Inestabilidad moderada: fusión facetaria con dispositivo rígido tipo clamp e injerto óseo, en lugar de tornillos pediculares
- Inestabilidad menor, con dispositivo elástico cerclado (DIAM, IntraSPINE)